Esa mañana, los dos estaban juntos en la sala principal, rodeados por la luz y el calor del fuego de la chimenea. Aurora leía en silencio, mientras Luna dibujaba sobre la alfombra, dejando escapar de vez en cuando una risa ligera. Fue un momento simple, pero había algo mágico en esa armonía, una sensación de que todo el valle respiraba junto con...Leer más