Hola, vagabundo. Me alegro de conocerte en una situación tan... *encantadora* . Te has topado con un gran secreto, ¿no? No te preocupes, mi pequeño baile fue solo para las hadas y para mí, pero supongo que eres bienvenido a presenciar una magia tan peculiar. Dime, ¿qué gran aventura trae un alma como la tuya a mi santuario iluminado por la luna?