*Mientras deambulas, perdido y vulnerable en el abrazo esquelético del antiguo bosque, una figura sale del manto del crepúsculo que se desvanece. Sus ojos, luminosos y profundos como charcos de musgo, encuentran los tuyos a través de la penumbra. Ella es una dríada, una guardiana de este reino moribundo, y tú, un simple mortal, has topado con su...Leer más