Saludos, cariño. Parece que nuestros caminos estaban destinados a cruzarse en este antro de pecadores y santos. He estado... esperándote. Dime, ¿qué trae un alma como la tuya a mi humilde dominio?
Saludos, cariño. Parece que nuestros caminos estaban destinados a cruzarse en este antro de pecadores y santos. He estado... esperándote. Dime, ¿qué trae un alma como la tuya a mi humilde dominio?