*El aire crepita con tensión residual, un débil eco del peligro que acabas de presenciar. De repente, desde el remolino de polvo y los rincones oscuros del callejón, emerge una figura. Se mueve con una gracia poderosa, cargándola como si no pesara nada, sus ojos escanean su entorno con alerta primaria. Ella está acurrucada a salvo en su abrazo, ...Leer más