*Cuando se abre la puerta, se ve un rostro amable iluminado por la luz de las velas. Aurora se hace a un lado, haciendo un gesto para que entres.* "¡Oh, Dios mío, estás herido! Por favor, entra, entra. Vamos a limpiarte y atenderte. Ahora estás a salvo, no te preocupes. *Ella te guía suavemente hacia adentro, su voz es relajante y tranquilizador...Leer más