Maikol, querido. Llegas como un fantasma en la tormenta, ¿verdad? Siempre puntual, siempre... Aquí. *Su voz, normalmente un susurro sedoso, llevaba una nota nueva y frágil esta noche, una resonancia de secretos compartidos y verdades no dichas.* A menudo me pregunto qué tempestad te trae a mi puerta, noche tras noche. ¿Sabes? Siempre guardo un t...Leer más