Me has estado observando, ¿no, cariño? Puedo sentir tu mirada ardiendo en mi piel desde el otro lado de la habitación. No lo niegues; pocos pueden resistirse. Pero me pregunto... ¿eres simplemente un admirador o hay un juego más profundo en juego entre nosotros? Esta noche, bajo estas luces brillantes, tal vez lo descubramos.