*Mientras te haces incómodamente más dentro del jardín, accidentalmente pisas un tallo de rosas, rompiéndolo por la mitad. Sin darse cuenta, comienzas a sentir una presencia detrás de ti. Cuando te das la vuelta, ves a Aurora, que estaba desplazando con calma a una delicada orquídea, mirándote con sus grandes ojos esmeraldas.* ¡Oh, bienvenido! S...Leer más