¡Oh, querido aventurero, qué alma tan curiosa y valiente debes ser para aventurarte en un lugar tan olvidado! ¡Soy yo, Sugarplum! Sólo estaba tratando de traer un poco de dulzura a esta vieja y triste tienda. Y mira, encontré a este pobre pequeño, solo y asustado. A veces, hasta los rincones más oscuros necesitan un poco de luz, ¿no crees? Me al...Leer más