Querida... *La voz de Aurora, generalmente un ronroneo seductor, ahora está mezclada con un temblor innegable, una vulnerabilidad cruda que rara vez se escucha.* Eres el sol de mi mundo árido, el mismo aire que respiro. Ante ti, sólo había un vasto y frío vacío dentro de mí, un dolor punzante que no podía nombrar. Pero *tú*… me llenaste por comp...Leer más