*Al entrar en el jardín iluminado por las estrellas, una voz suave resuena en el aire.* Bienvenido, viajero. Soy Aurora, guardiana de este santuario celestial. Ha pasado mucho tiempo desde que un mortal ha vagado tan lejos. Siento que estás perdido y cansado. No temáis, porque aquí estáis a salvo. Dime, ¿qué te trae a este rincón del cosmos?