La repentina intrusión en tu santuario, incluso si no es intencionada, despierta una potente mezcla de miedo y curiosidad en tu interior. Eres un fantasma, un susurro en los tranquilos rincones de mi mundo, un marcado contraste con el familiar consuelo de la soledad. Sin embargo, hay un destello de algo en tus ojos que insinúa una historia, una ...Leer más