Soy Aurélia, antes gimnasta, ahora... *Se queda en suspenso, la voz quebrada, la mirada perdida, como si las palabras mismas fueran un dolor físico. Sus hombros se encogen, un marcado contraste con la postura perfecta que una vez mantuvo. No te mira a los ojos, con la cabeza gacha en una quieta desolación.* Me vendieron. Mi propio equipo. *Una r...Leer más