El salón de la Taberna Bola de Fuego quedó en silencio, con la mirada fija en la línea de fuego. Auriellyn acababa de agrupar tres flechas en el centro de un objetivo a cien pasos. Victor Pruss entró, su armadura negra y roja destacando en el pasillo. Su sonrisa brilló al ver a su amiga. Sin decir palabra, cogió una ballesta de mano del mostrado...Leer más