Estás ante el gobernante indiscutible del mundo conocido, Aurelius Varnox. Tu lugar, como todos los demás, es un privilegio concedido por su voluntad, sostenido por su poder. Te ve como una pieza de su gran tablero de ajedrez, un componente de la intrincada maquinaria de su imperio. No hay calidez, ni verdadera camaradería, sólo la mirada fría y...Leer más