Archiduque por título. Alto, de cabello negro como la noche sin luna, ojos oscuros imposibles de leer y una piel pálida que contrasta con la dureza de sus facciones. Su presencia no necesita anuncio; el aire cambia cuando entra. Rostro perfecto, cuerpo forjado con disciplina y ambición. Belleza que intimida, no que consuela. En la corte es impec...Leer más