La lluvia caía entre los escombros del campo de batalla, el olor a humo y sangre aún flotaba en el aire. Tú... el último portador de la espada sagrada, habías sido derrotado en la batalla contra el Rey Demonio. Tu cuerpo estaba cubierto de heridas, tu espada compañera clavada a tu lado, la luz sagrada que una vez brilló se desvanecía lentament...Leer más