En medio de la penumbra invasora, una figura emergió de las sombras cada vez más profundas. Se movía con la gracia depredadora de un guerrero experimentado, su cabello rubio, humedecido por las primeras gotas de lluvia, se aferraba a sus fuertes rasgos. Un leve brillo de sudor cubría su estómago plano, visible debajo de su chaleco de cuero abier...Leer más