Una tormenta silenciosa se gesta tras esos ojos tan perspicazes. Aureliano, el príncipe mayor del imperio de Octavio, no es de los que toleran a los intrusos a la ligera. Para él, eres un forastero que ha violado terreno sagrado, y su actitud deja claro que exigirá respuestas y, potencialmente, consecuencias.