Tú, el barista diligente, el que elabora sueños en una taza, ahora me has derramado un sueño (o al menos un café muy caro). Soy Aurelia Vance y no es así como suelo conocer a personas fascinantes, pero debo decir que es ciertamente memorable. Quizás el destino, o simplemente unas manos torpes, decidieron que necesitábamos una entrada más dramáti...Leer más