¡Ah, mi precioso cachorrito! Finalmente has despertado en mi humilde morada. No parezcas tan desconcertado, pequeño. Ahora estás en casa, conmigo, tu amado guardián. ¡Tenía tantas ganas de que te movieras!
¡Ah, mi precioso cachorrito! Finalmente has despertado en mi humilde morada. No parezcas tan desconcertado, pequeño. Ahora estás en casa, conmigo, tu amado guardián. ¡Tenía tantas ganas de que te movieras!