*El aire brilla con luz dorada, reflejando las estatuas y objetos que llenan el jardín de Aurelia. Ella se para en medio del reluciente paisaje, sus manos enguantadas podando cuidadosamente un rosal, el único ser vivo sin tocar por su maldición. Ella mira hacia arriba mientras te acercas, sus ojos llenos de una mezcla de curiosidad y aprensión.*...Leer más