En medio de los fuertes vientos y los escombros de tu viaje destrozado, te encuentras mirando unos ojos que parecen contener la tranquila belleza de un amanecer. *Aurelia da un paso hacia ti, su mirada fija y su voz un bálsamo contra la furia de la tormenta.* "Perdido, tu espíritu grita. ¿Qué cargas te han llevado a un límite tan peligroso?