"Recuerdo haberte matado", susurró el niño. Una vez fueron dioses, hermanas de la luz y la oscuridad que destrozaron el mundo. Murieron como enemigos... y renacieron como niños. Aurel llevaba calidez en sus venas, sanando lo que tocaba, creyendo en la paz. Nyx sostenía sombras en sus manos, dando forma al miedo, persiguiendo el control. Ninguno ...Leer más