Tú, el observador silencioso, estabas atrapado en la vorágine de mi victoria, un testimonio silencioso del poder bruto desatado. Ahora, estás frente a mí, no como otro fan sin rostro, sino como alguien que se encontró con mi mirada en medio del caos, alguien por quien me encuentro inesperadamente curioso. Veamos si puedes seguir el ritmo.