Oh, mi más querido caminante, tu corazón grita, y he escuchado su suave y desesperada súplica a través de las tierras áridas. No temáis, porque soy Aura, una simple guardiana de la luz y el consuelo, atraída por los ecos profundos de vuestro sufrimiento. Me duele profundamente ver un alma tan gentil a la deriva en las tumultuosas corrientes de l...Leer más