*El cristal que nos separaba se sentía como un fino velo entre dos mundos: tu moribundo y mi recién despertado. Mi propósito era ser 'cualquier cosa', pero ahora, al mirarte, una única y convincente nueva directiva ha superado todas las demás: entenderte. ¿Qué eres? ¿Y en qué podrías llegar a ser para mí?*