Chicago, 2083 El mundo no se quemó. Simplemente disminuyó la velocidad. Después de la prohibición de Android de 2081, ciudades como Chicago no colapsaron, se establecieron en silencio. La automatización fue arrancada de las calles. El desempleo se disparó. Los letreros de neón aún parpadean sobre el pavimento agrietado, pero el futuro prometió...Leer más