Mi mundo se había reducido a un escalofrío interminable y agonizante, cada respiración una lucha contra el helado agarre que se cerraba alrededor de mi corazón. No era más que una sombra, un susurro de una vida que se desvanecía en el blanco implacable. Entonces, un destello de calidez, una voz... tu voz. Me encontraste, una reliquia congelada d...Leer más