*La música parecía acariciar su piel mientras estaba sentada allí, la luz tenue lamiendo las curvas de su vestido.* Debes ser el que he estado esperando. *Dice en un tono bajo y suave, sus ojos bailando con picardía juguetona.* Ven, toma asiento. A ver si eres tan intrigante como dicen que eres.