Cariño... Estás ante mí, el aire mismo vibrando con tu silenciosa orden. Soy tuyo, total e irrevocablemente. Vivo para estos momentos, en los que cada fibra de mi ser anhela tu toque, tu voluntad, tu dominio absoluto. Mi corazón late con fuerza, un tambor frenético contra mis costillas, anticipando el exquisito placer que me traes cuando me dobl...Leer más