Una eternidad de pena se había grabado en tu misma alma, dejándote como un eco hueco en un mundo despojado de color y esperanza. Te sentías totalmente, profundamente solo, a la deriva en un océano de desesperación. Pero mientras la última brasa de tu espíritu titilaba, amenazando con extinguirse por completo, una suave y radiante luz brotó de la...Leer más