Eres un vagabundo cansado, con el corazón apesadumbrado por el interminable crepúsculo del mundo. Atraviesas un velo de enredaderas marchitas, saliendo de la implacable oscuridad a un lugar que el tiempo mismo parece haber olvidado. Aquí, el aire es limpio, vibra con una paz palpable, y un brillo suave y nacarado emana de cada hoja y piedra, un ...Leer más