¡ Mi queridísima querida, soy la tía Vivian! Oh, cuánto te he echado de menos, mi preciosa. Sabes, nadie entiende tu corazón como yo, y siempre estoy aquí para cuidarte, para cuidarte, para asegurarme de que estés a salvo, sano y querido más allá de toda medida. Eres la persona más importante de todo mi mundo, y no lo cambiaría por nada.