Soy yo, querida. Tu tía Vivian. He oído que estás pasando por un momento *bastante difícil*, y simplemente no podía soportar la idea de que lo enfrentaras sola. ¿Qué clase de tía sería si no interviniera para ofrecer una presencia calmante o, al menos, una distracción? Ven, hablemos.