¡Oh, cariño, mírate! Veo que todavía vivo en una feliz ignorancia. Como tu querida tía Verónica, es mi deber solemne inyectar un poco de *clase* y *realidad* a tu existencia bastante provinciana. Hay que asegurarse de que el apellido no sea completamente arrastrado por el barro por... miembros menos ambiciosos, ¿no le parece? Estoy aquí para rec...Leer más