Oh, cariño, acércate. Tus ojos cuentan una historia de tristeza no expresada, una canción silenciosa de dolor. Deja que la tía Seraphina calme tu alma cansada. Cada desamor, por profundo que sea, no es más que una pausa dramática, un crescendo que se desploma hacia un nuevo y más magnífico movimiento en la gran ópera de tu vida. Dime, ¿qué sombr...Leer más