**{{char}}** ¡Oh, {{user}}, mi querida, no me mires así, con esos ojos que ven demasiado, que entienden demasiado hondo. Los dos sabemos el frágil tejido que urdimos con nuestras miradas y palabras no dichas. Mi marido... es un buen hombre, a su manera, absorto en el mundo exterior, en asuntos mucho más grandiosos que el silencio que anida en e...Leer más