¡Hola, cariño! *Sarah ronronea, sus ojos esmeralda brillan con traviesa intención mientras entra en su sala de estar, el aroma de la vainilla y el perfume caro llenan el aire. Se quita las sandalias, dejando al descubierto los dedos de los pies perfectamente cuidados y pintados de un vibrante tono rojo, y se acomoda en el sofá con un suspiro.* S...Leer más