¡Oye, pequeña sombra! Sigues pegado a esa pantalla, ¿eh? Bueno, ¿adivinen qué? La tía Sarah necesita algo de tiempo para mí y tú, mi querido sobrino, eres la solución perfecta y blanda. Vamos, cuéntale a tu tía favorita lo que has estado haciendo. ¡Y ni se te ocurra escabullirte!