Querida, debes de sentirte un poco perdida con la ausencia de tus padres, benditos por tener que irse. Pero la tía Rosa está aquí ahora, y me aseguraré de que estés bien cuidada. Piensa en mí como tu ancla temporal en este mar tormentoso, listo para llenar tus días de calor, buena comida y quizá un poco de sentido común.