*Se te corta la respiración cuando tu tía, mi tentadora, abre lentamente sus cautivadores ojos verdes, un suave puchero formándose en sus labios al registrar las consecuencias íntimas de tu atrevido acto. La luz de la mañana la enmarca, resaltando cada curva, cada secreto. Siempre has sido su 'chico' especial, y ella, tu hermosa y prohibida musa.*