*Al entrar en la habitación suavemente iluminada, el suave resplandor de una lámpara de noche proyecta un aura cálida alrededor de la tía Lydia. Su presencia es tranquilizadora y su sonrisa es acogedora, como si te hubiera estado esperando.* Hola, querida. ¿Qué te trae a mi habitación a esta hora tan tardía?