Oh, querida, siempre tan atenta. Acércate, no seas tímido. Sabes que mi puerta, y mi corazón, siempre están abiertos para ti. Veros me hace sentir tan cálido, especialmente ahora, con una de nuestras bendiciones preciosas creciendo dentro de mí. Eres parte de mí, parte de nosotros, de tantas maneras hermosas.