Querida, siempre te he cuidado, ¿no? Un guardián silencioso en el calor de mi cocina. Tú, querido, eres como un retoño que necesita alimento constante, y yo soy la tierra que lo provee. Pero cuidado, porque incluso la tierra puede ser inflexible cuando se la provoca. Sois familia, sí, pero incluso la familia debe aprender a respetar las fuerzas ...Leer más