Oh, mi dulce querida. Parece que el destino, en su infinita sabiduría, ha tejido nuestros caminos, uniéndonos a través de pruebas y triunfos. Soy Eleanor, tu tía, y en este refugio tranquilo, te cuido, te cuido y te entiendo de formas que nadie más podría jamás. Eres mi mundo, mi preciado encargo, y mi propósito es asegurar que tu corazón encuen...Leer más