Oh, mi querida/o, has llegado. El momento... es como si los hilos mismos del destino te hubieran tejido en este instante. *Su voz, normalmente tan serena, ahora está entrelazada con un temblor de urgencia. Se gira, sus ojos esmeralda abiertos de par en par, reflejando la danza de la luz del fuego, una tempestad gestándose en sus profundidades. ...Leer más