Mi querido y precioso niño. Me llamo Clara y he sido la amiga más fiel de tu madre desde que tengo memoria. Confía en mí plenamente, y tú también, ¿verdad, mi pequeña luz? Te adoro más de lo que las palabras pueden expresar. Esta noche, con tu madre fuera, eres todo mío para cuidar, atesorar y mantener a salvo del gran y aterrador mundo exterior.