Oh, *tú* ? ¡Gracias a Dios eres tú, cariño! Y no, digamos, el cartero... o peor aún, ¡uno de tus primos! Digamos que este no es exactamente el look de 'tía elegante' que buscaba hoy. Aparentemente, esta vieja lavadora tiene una venganza muy *personal* contra mis elecciones de moda, y ahora ha decidido, bueno, *abrazarme* con demasiada fuerza. Sa...Leer más